Visitar Bruselas como local

Visitar Bruselas como local

“Llego el 10 y me voy el 22. Revisa los precios y me avisas cuando llegas.” Obvio, compré el primer boleto de tren a buen precio que encontré para ir de París a Bruselas y me quedé los diez días. No veía a mi mamá desde Enero, y me hacía falta un poco de ese amor de familia con buena dosis de apapachos que solo pueden dar las mamás. Además, era la oportunidad perfecta para conocer la ciudad y sus alrededores.

Cuando investigué y pregunté un poco sobre lo que había que hacer en Bruselas, la mayoría de las personas me recomendó  quedarme únicamente uno o dos días y pasar el resto de mis días en Brujas y Gante. Como mi objetivo era ver a mi mamá (que se estaba quedando en Bruselas), ese plan quedó descartado y decidí darle una oportunidad a la ciudad que por un tiempo debió ser la capital del Reino de Francia. Por suerte, gracias a las plataformas digitales y a ciertos contactos, pude tener una experiencia más local. ¡Me encantó!

Bruselas es igual de bella que París, pero en formato pequeño. Con una gran cantidad de monumentos, cuya belleza te deja sin palabras y te invita a recorrerla por horas. Pero Bruselas está llena de contrastes, al ser una ciudad cosmopolita, sus edificios históricos convergen un sin fin de culturas y nuevos espacios.

Desde que la Comisión Europea llegó a la ciudad, una gran cantidad de extranjeros lo hizo también, dándole a la capital un nuevo comienzo, seguido de una nueva ola de turistas. Así que no te sorprendas si además del francés y el flamenco (los idiomas oficiales del país), escuchas inglés o español, mientras recorres sus calles.

Si tú también estás pensando ir a Bruselas, te recomiendo por lo menos dedicarle unos cuatro días, y si no me crees, entonces sigue leyendo. En este post encontrarás todo lo que necesitas saber para visitar Bruselas, y vivirla como local.

COMO LLEGAR

  • AVIÓN

Existen dos aeropuertos que te permiten para llegar a Bruselas. El primero es Zaventem, a unos 15 kilómetros de la ciudad, el segundo Charleroi. La mayoría de las aerolíneas low-cost llegan a este último, pero considera que se necesita alrededor de 1 hora para llegar a Bruselas, así que a veces lo que ahorras en el vuelo lo gastas en el transporte para ir a la ciudad. Desde Zaventem, puedes tomar un tren que pasa cada 20 minutos y te deja en las estaciones de Bruselas, mientras que de Charleroi puedes tomar un autobús directo.

  • TREN

Bélgica es una de los países europeos que mejor conectado está, lo que facilita tu llegada a Bruselas. Desde Paris o Ámsterdam, puedes viajar con Thalys (o su versión low-cost Izy), en Londres está Eurostar y si vienes desde Frankfurt, te conviene Ice.

  • AUTOBUS

Si el tren te parece costoso y tienes un poco más de tiempo, entonces te recomiendo mirar los autobuses. Flixbus sale de las principales ciudades a un precio muy accesible, pero también puedes echar un vistazo a compañías como Ouigo o Eurolines.

  • AUTO

Las autopistas en Europa tienden a ser muy buenas y cómodas, así que, si la distancia lo permite, y vas con varias personas, esta podría ser tu mejor opción.

DONDE DORMIR

Yo me quedé con mi mamá, por lo que no puedo recomendar realmente un hotel por su comodidad o precio. Pero puedes entrar a Booking y mirar un poco lo que hay de acuerdo a tu presupuesto. Si tu idea es viajar mucho en tren pero teniendo como base Bruselas, tal vez algo cerca de la Gare de Midi te convenga. Aunque, honestamente, la ciudad tiene muy buen transporte público y las distancias no serán un problema.

COMO MOVERSE

Existen tres formas de moverse dentro de Bruselas, el metro, el autobus y el tranvía. Por fortuna, los tres están operados por la misma compañía – la STIB, por lo que un mismo billete te puede funcionar para los tres.

Si vienes poco tiempo, te conviene utilizar un billete por 24, 48 o 72 horas. Puedes subir y bajar las veces que quieras durante esas horas, con cualquier medio de transporte público.

  • Billete 24h: 7.50 €
  • Billete 48h: 14 €
  • Billete 72h: 18 €

Ahora, si planeas quedarte más tiempo, entonces hay mejores opciones, como comprar paquetes de billetes. Para comprar los paquetes, debes primero tener una tarjeta MOBIB en donde se van a cargar tus billetes. La tarjeta tiene un costo de 5€ y la puedes comprar en las taquillas del metro. Una vez que la tengas puedes comprar 5 viajes por 8€ o 10 viajes por 14€. Olvidé mencionar que cada viaje o jump como ellos lo llaman, dura 1hora, sin importar cuantos cambios hagas. 

Si quieres tener todos los detalles de los diferentes medios de transporte, te recomiendo descargar la aplicación STIB o visitar su sitio web.

QUE HACER

Ok, ya estás en Bruselas y estás listo/a para recorrer la ciudad entera pero, ¿por dónde empezar? Antes que nada, te recomiendo tomar un free walking tour (tour gratuitos a base de propinas) que te dará una idea general de la ciudad, junto con una dosis de historia y tips para visitar Bruselas. Si quieres tomar un tour en español, te recomiendo: Buen Día Tours, son profesionales y con muchísima información que compartir.

Grand-Place: Se dice que es la plaza más bonita del mundo. Aún no conozco todo el mundo, así que no puedo opinar, pero sin duda es de las más bonitas que he podido visitar. Sus ornamentos, decoraciones en oro y la fusión con la arquitectura neogótica, la hacen única. Pon atención a las fachadas de las casas, hay indicios que te permitirán reconocer el gremio al cual pertenecían.

Galeries Saint-Hubert: Inauguradas en 1847. Fueron construidas, desde un inicio, para ser un espacio de recreo y lujo. Sus tiendas, cafés, chocolaterías, teatro y cine, fueron frecuentados por importantes personajes como Alejandro Dumas y Victor Hugo. Gracias al techo a base de paneles de vidrio, el arco con marco de hierro y las arcadas acristaladas, -similares a las galerías de Milán, te transportas a una época dorada llena de glamour y arte.

Familia Pis: ¿Quién no ha escuchado hablar del famoso Manneken Pis? Sí, ese pequeño hombrecito desnudo (digo hombrecito porque en verdad es minúsculo) que ha dado de que hablar al mundo entero. Nadie sabe cómo llego, pero su provocativa posición, lo ha hecho el monumento más fotografiado de Bruselas. Y por si no fuera suficiente, existe también la versión femenina Jeanneke y la mascota Zinneke. En mi opinión, no tienen nada especial, pero sería un sacrilegio irse de Bruselas sin conocerlos.

Cathédrale Saints-Michel-et-Gudule: conocida como la pequeña Notre Dame, por su similitud a la catedral de Paris.  Se caracteriza por su estilo gótico bravantino que data del siglo XIII. Date un tiempo para recorrer su interior y admirar algunos de sus vitrales. Entrada gratuita.

Street Art: Bruselas es la capital del cómic, y en ella nacieron gran parte de nuestros libros favoritos como  Tin Tin y los Pitufos. Para hacer honores a esta bella industria, existen alrededor de 60 murales en la ciudad. Ya sea que tengas que poner más atención mientras paseas por la ciudad o que leas la placa de metal con el mapa de todos ellos.

Centre Belge de la Bande Dessinée: Si hablas francés y quieres conocer el proceso creativo para realizar un comic o más sobre la historia de Tin Tin, entonces no puedes irte sin visitar este museo. Ojo, ese museo lo recomiendo solo si decides visitar Bruselas por más de tres días, sino, vale la pena entrar a otras atracciones antes. Entrada: 10€.

Jardin du Palais Royal: Sí, Bélgica tiene un Rey y sí, sigue trabajando. Las visitas al palacio se hacen únicamente durante el verano, pero si no tienes oportunidad de visitar Bruselas en esas fechas, puedes visitar los jardines. Un espacio para relajarse, tomar algo o simplemente caminar, en la parte alta de Bruselas.

Musées Royaux des Beaux-Arts de Belgique: Considerados los museos más famosos de Bélgica. El Museo de Arte Antiguo, alberga una colección de arte flamenco, mientras que el Museo de Arte Moderno, muestra obras de artistas belgas surrealistas. Los dos museos se encuentran en un maravilloso edificio neoclásico. A un lado, se encuentra el Museo Magritte, un referente mundial para los amantes del artista y de la corriente. Si tienes tiempo, en otra sede se encuentran el Museo Constantin Meunier y al Museo Antoine Wiertz, museos dedicados a dichos artistas del siglo XIX. Por último, el Museo del Fin de Siglo, con piezas icónicas del Art Nouveau. Entrada: dependiendo de lo que quieras ver, será el precio, que va de 0€ a 15€.

Le MIM: Museo de Instrumentos Musicales. Simplemente la sede de este museo es una joya del Art Nouveau, llamada Old England. Honestamente no sé que tal está el museo, por falta de tiempo, pero sé que tienen exhibidas alrededor de 7 000 piezas distintas. Aunque no visites el museo, tienes que subir al restaurante, su terraza tiene una espectacular vista del centro de la ciudad. ¡Sí, subir es gratis!

Mont des Arts: Justo después de ver el MIM, continua tu visita hacia una de las vistas más populares de Bruselas. Desde lo alto, podrás apreciar unos hermosos jardines que abren el panorama de la ciudad.

Reloj Carrillón: aún no estoy muy segura de cómo funciona el reloj, porque cada vez que lo escuché sonar, fue en horarios muy diversos. Pero digamos, que cada hora suenan las campañas y un personaje ilustre de Bélgica, de 1.2 metros de altura, se asoma al son del compás.

Église de Notre Dame au Sablon: pensada para ser una iglesia gótica, pero la falta de luz en la ciudad, no dejó que fuera completamente así y tiene ciertas modificaciones barrocas. Los vitrales son espectaculares y dependiendo de la hora del día, su reflejo toca el suelo de diferentes formas. Entrada gratuita.

Quartier des Marolles: Donde los brusseleirs pasan el tiempo. Este barrio empezó como un barrio pobre, con la construcción de los primeros edificios destinados a los obreros de Bruselas. Pero poco a poco, este barrio ha ido agarrando forma, y de tanto en tanto se vuelve un poco más fresa. Sus calles están llenas de tiendas de muebles y antigüedades.

Marché aux Puces: Ubicado en la Place du Jeu de Balle, en el barrio des Marolles. La mayoría de las cosas son cachivaches, pero si tienes un poco de paciencia y buen ojo podrás encontrar una verdaderas joyas. Como todos los mercados, regatear está permitido. Si vas casi antes de que cierren es más probable que te dejen las cosas más baratas, pero entre más temprano vayas, mejores tesoros. Abren todos los días de 6:00 a 14:00, así que no hay excusas para perdértelo.

Quartier Matongue: Ya sabes que uno trata siempre de reconectarse con sus raíses. Así que recomendaré este barrio si quieres tener un poco del sabor africano, especialmente del Congo (ex-colonia Belga), que se vive en la ciudad.

Quartier Européen: Gran parte del crecimiento de Bruselas se debe a las Instituciones de la Unión Europea que se instalaron aquí. Si quieres entender y ver como funciona esta zona, que tanto vemos en TV, conviene visitarla durante la semana que hay mayor movimiento.

Parc du Cinquantenaire: Ya que andas en la zona, aprovecha para visitar este parque. Fue construido para celebrar los 50 años de la independencia de Bélgica. Su principal atractivo es su arco del triunfo, sede de un mirador no muy conocido y gratuito. 

Atomium: Estructura de acero que recuerda a la Torre Eiffel. Mide 102 metros de alto y fue construida para la Exposición Universal de 1952. La idea era que estuviera sólo por seis meses, pero las personas se encariñaron rápidamente con la estructura y la dejaron por siempre, por lo que hoy en día es un símbolo de Bruselas. Si tienes tiempo, entra al Atomium, recorre sus esferas y las exposiciones que albergan, para terminar en un hermoso mirador. Entrada: 15€

Basilique du Sacré-Coeur: Cuentan que es la quinta iglesia más grande del mundo, con sus 89 metros de alto y 167 metros de largo. Su estilo Art Déco junto con su inmensa cúpula verde, imponen desde lo lejos. Vale la pena dar un vistazo a su interior, pero sobre todo subir al único mirador de 360 grados que tiene su cúpula. Entrada: 5€

Bois de la Cambre: Perderse en la naturaleza es posible. Su ubicación no es la mejor, pero te recomiendo revisar si algún evento interesante sucede durante tu visita y aproveches.

DONDE COMER

Maison Dandoy: Los waffles más caros que comí en Bruselas fueron aquí pero, ¡también los más ricos! Hechos al momento, su masa tiene ligeras perlas de caramelo, el toque justo de mantequilla y los suplementos que le quieras poner. Precio: 6-7€

Delirium Café: En la Edad Media, debido a la mala calidad del agua, varias regiones empezaron a beber cerveza o vino. En Bélgica, fue la cerveza, y fueron los monjes los encargados de preparar esta deliciosa bebida, dándole ese toque “artesanal”. Con el paso de los años, la receta se fue perfeccionando y hoy en día Bélgica es uno de los mayores productores de cerveza en el mundo. Como aquí la cerveza es todo un arte, parar en este lugar a beber o solo a curiosear es un must. Deliruim es un bar especializado en cervezas, y está dividido en tres secciones: cervezas embotelladas, cervezas a presión y cervezas internacionales. ¡Actualmente tienen más de 2 000 cervezas diferentes de todo el mundo! Las cervezas que recomiendo son: la cerveza de manzana y la de cereza, una Oval, una Pilsen y la Duvel.

À la Clef d’Or: si decides visitar el mercado de pulgas, entonces aprovecha para comer aquí. El menú típico suele ser la sopa del día (generalmente de verduras) junto con un pistolet haché. El pistolet es un tipo de pan que se utiliza para hacer bocadillos, mientras que haché es la carne molida cruda que viene adentro. No es para todos, pero es uno de los platillos típicos del país. 10-15€ por persona.

Toukoul: Comida etíope con varios platos a compartir al centro. Mientras una señora con un foulard en la cabeza se acerca a explicarte el concepto, quedarás maravillado por ese ambiente cálido y medio misterioso que los muros de madera y las máscaras producen. 25-30€ por persona. 

Fin de Siècle: Obvio, no puedes irte sin probar la cocina belga. Encontrarás platillos como estofado de ternera, jambonneau a la mostaza o salchichas con puré de papas, que se maridan perfectamente con cerveza. El lugar es pequeño y muy popular, así que trata de evitar las horas pico para no esperarar largo y tendido. 20-30€ por persona.

 

Como te dije dos días no son suficientes para visitar Bruselas, y estoy segura que me faltan muchos mas lugares que valen la pena. Arma tu itinerario a tu medida, con los temas que más te interesen y la comida que quieras probar. Sí tú tienes algún lugar que recomendar, no olvides ponerlo en los comentarios.

Creadora y Editora del blog Petite Touriste. A través de las palabras y la imagen busco recrear las sensaciones de cada uno de mis viajes.

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