Valle de Cocora: entre palmas de cera gigantes

Valle de Cocora: entre palmas de cera gigantes

Después de pasar unos días en Medellín, decidimos rentar un coche e irnos para el Valle de Cocora en búsqueda de café colombiano. El proceso para rentar un coche es más sencillo de lo esperado, como hicimos la reserva previamente por internet, al llegar a la sucursal solo revisaron que tuviéramos los papeles en orden, pagamos y listo.

Después de una hora de camino, la belleza del paisaje comienza. Las pronunciadas curvas de la carretera te permiten cruzar los valles desde las alturas con una neblina que rehusa a desaparecer antes del mediodía. Subidas, bajadas, pequeños ríos que custodian la ruta y ninguna estación de radio interesante. Así transcurren casi cinco horas, antes de llegar a nuestro primer destino: la Hacienda Guayabal. Una finca de café que nos permitió entender todo lo que conlleva tomar una buena taza de café colombiano. Tomando la sociedad y la economía del país de pretexto, nos quedamos charlando y degustando nuestra tercera taza, antes de despedirnos de los cultivos de altura.

Al término de una hora y media de canciones improvisadas llegamos a Salento, al hotel El Mirador del Cocora, nuestra casa durante el fin de semana. A pesar de la hora, nos recibieron con una gran sonrisa y después del papeleo habitual nos ayudaron a instalarnos. Una habitación pequeña pero cómoda, con todo lo necesario para disfrutar de la estancia con vista a un pequeño jardín y con calefacción para no sufrir el tradicional frío del valle.

Salento es conocida por ser la base de todas aquellas personas que van a visitar el Valle de Cocora o el Parque Nacional los Nevados, ofrece una gran cantidad de hoteles, tiendas de artesanías y restaurantes dentro de los edificios coloridos con balcones de madera, típicamente paisas. Aunque nos encontramos con algunos bares con toda la actitud fiestera, decidimos regresar al hotel a descansar porque al día siguiente nos esperaba un paseo por el valle.

El Valle de Cocora se sitúa en la cordillera de Los Andes colombianos, y es famoso por tener un sin fin de palmas de cera del Quindío (árbol nacional de Colombia). Estas palmas pueden llegar a medir hasta 60 metros de altura, sobresaliendo del resto del paisaje. Para llegar a este lugar, puedes ir en tu propio coche como lo hicimos nosotros o tomar un Wally Jeep, un divertido transporte colectivo que sale de la plaza central de Salento por un precio de 3 600 COPS por persona.

Una vez que llegas al inicio del valle, existen dos formas de hacer el recorrido: la primera es la más tradicional y corta en donde llegas directamente a las palmas y te toma alrededor de dos horas; solo tienes que seguir a todas las personas. La segunda opción, toma alrededor de 5 horas pero los paisajes son mucho más variados. Si te decides por esta opción, de la “avenida principal” debes girar a la derecha hacia el sendero El portón, ahí encontrarás una caseta de vigilancia y deberás pagar 3 000 COPS para poder seguir. El inicio del recorrido está conformado de vacas, riachuelos, puentes colgantes y bastante lodo.

Pasando la cascada y el bosque de niebla hay una desviación para ir a Acaime, una reserva de colibríes. Colombia tiene la fortuna de tener más de 150 especies de colibríes y en esta reserva podrás ver hasta 8 de ellos. La entrada cuesta 5 000 COPS y te incluye una bebida. Además de este hermoso espectáculo, es un buen momento para descansar y tomar el tradicional chocolate con queso.

Una vez que sales de la reserva, sigues el camino por el bosque de niebla  hasta llegar a la cima de una pequeña colina. Punto perfecto para tomar aliento, disfrutar del sol y del paisaje. Después de disfrutar de tu pequeño picnic, es hora de continuar con la última parte del recorrido: el valle de palmas.

Conforme vas bajando, en el camino hay pequeños miradores donde te recomiendo parar porque el valle desde lo alto es impresionante. Una vez que estés a un lado de las palmas de cera, encuentra tu lugar favorita, recuéstate y disfruta el momento. Verlas mientras volteas al cielo asombra y simplemente no podrás evitar correr a abrazarlas.

Queríamos recorrer un poco más la zona al día siguiente, pero el trekking tuvo mayores consecuencias de lo esperado y preferimos simplemente descansar en la hermosa terraza del hotel con vista al valle. Si tienes un poco más de tiempo y quieres seguir explorando fincas de café, te recomiendo Hotel Venecia; solo asegúrate de reservar con tiempo porque no hacen recorridos espontáneos.

LO QUE DEBES LLEVAR A COCORA

  • Ropa deportiva
  • Bloqueador
  • Zapatos para trekking o tenis que no te preocupe ensuciar mucho
  • Mínimo un litro de agua por persona
  • Dinero en efectivo para las entradas
  • Snacks y un mini picnic para sobrevivir 5 horas del día
  • Impermeable ligero en caso de lluvia

Creadora y Editora del blog Petite Touriste. A través de las palabras y la imagen busco recrear las sensaciones de cada uno de mis viajes.

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