Un fin de semana en Lisboa

Un fin de semana en Lisboa

¡Qué bonito es llegar a un nuevo destino y que sea mucho mejor de lo que te esperabas! Así fue Lisboa para mí, una ciudad que me llamaba la atención pero sin tan altas expectativas porque en México no se habla mucho de ella y porque no había tenido la oportunidad de conocer a un Portugués que me hipnotizara con sus palabras. Sin embargo, después de pasar tres días en la “ciudad de la luz”, ¡estoy más que decidida a regresar y recorrer el resto del país!

A lo largo de los años, Portugal pasó en manos de diferentes conquistadores, por lo que su cultura es hoy en día una influencia de los musulmanes, romanos, griegos, españoles y más. Durante el siglo XX sufrió la dictadura más larga de la historia en manos de Salazar y durante la segunda Guerra Mundial fue hogar de muchos exiliados, ¡ahora entiendes porque hay mucho que ver!

Lisboa, capital de Portugal, es considerada como una de las ciudades más vibrantes de Europa por su clima casi perfecto, su rica herencia cultural, una comida deliciosa y nuevos espacios creativos donde el diseño es el eje principal. Así que si estás decidido a conocer esta gran ciudad, te presento las atracciones que no te puedes perder si quieres sentirte un verdadero Lisboeta.

LO QUE NO DEBES PERDERTE

Plaça Do Comércio: la plaza principal de Lisboa en donde anteriormente se encontraba el Palacio Real. Aunque su gran arco y edificios que la rodean llaman la atención, lo que predomina es su entrada que da directamente al mar, algo poco común para un palacio, aunque con esa vista quien decidiría protegerse más.

Iglesia de Santo Domingo: importante por dos diferentes episodios. En 1503, uno de los monjes de esta iglesia dictó un discurso violento en contra de los judíos y nuevos cristianos (judíos convertidos al cristianismo), que desató una ola de violencia en contra de ellos en la cuidad, dejando a alrededor de 2 000 personas sin vida. Si pones atención a la plaza, lograrás ver distintos símbolos que fomentan la paz, que permanecen para pedir perdón y grabar en la memoria de todos el triste episodio. El segundo episodio en cambio, transcurre a mediados del siglo XX. La iglesia fue víctima de un devastador incendio que duró alrededor de 6 horas. Al entrar a la iglesia un ambiente un tanto místico y fúnebre te acoge, debido a su sangrienta historia y a las paredes calcinadas.

Casa do Alentejo: no te dejes engañar por su fachada de casona común y corriente. Al subir las escaleras principales, llegas a un patio cuyo influencia árabe te atrapa desde el primer instante. La arquitectura neo-islámica, los muros tapizados de azulejos y los frescos hacen de este lugar, construido en el siglo XVII, un verdadero deleite para las pupilas de sus visitantes.

Estación de trenes: enamórate de su fachada estilo neomanuelino, corriente que se desarrolló dentro de la arquitectura y arte portugueses. Aunque no vayas a tomar un tren puedes acceder y apreciar su arquitectura junto con los techos de hierro forjado en los andenes, obra de Gustave Eiffel (sí, el mismo que hizo la Torre Eiffel).

Convento do Carmo: en el barrio alto de Lisboa. En 1755, la ciudad de Lisboa vivió un devastador terremoto que dejó el monasterio de estilo gótico en ruinas y sin techo. Solo una vez se intentó reconstruirlo pero sin éxito, por lo que mejor se instaló el museo arqueológico de la ciudad. Así que además de asombrarte con esta estructura a cielo abierto, podrás observar diversas piezas que van de la época romana hasta el siglo XIX. La entrada tiene un costo de 3€.

Elevador Santa Justa: Uno de los cuatro elevadores activos de la ciudad. Lo puedes utilizar para ir del barrio de la Baixa Pombalina al Barrio Alto, si ya no quieres caminar mucho, aunque, puede que encuentres una larga fila para poder subir.  Si lo único que quieres es disfrutar de la vista, a lado del Convento do Carmo se encuentra un pasillo que te lleva directo al elevador, no haces fila para entrar y llegas a unas rejillas que ya tienen muy buena vista de la ciudad. Si aún quieres subir más a través de las escaleras de caracol, solo debes pagar 1.50€ al guardia que está ahí. 

Praça das Amoreiras: espacio donde un hermoso jardín, el Museo del Agua y parte del acueducto convergen. Para llegar a esta plaza, te recomiendo caminar primero por Rua de Sao Vento, para parar en algunas tiendas de antigüedades con piezas de muy buena calidad. Tómate el tiempo para disfrutar del jardín y pasear por alguna de sus calles, un pedazo de Lisboa más real y sin tantos turistas.

Alfama: uno de los barrios más genuinos de Lisboa. Debes tomarte el tiempo para recorrer sus estrechas calles desordenadas, hazlo sin prisa y sin orden porque perderse es muy fácil así que más vale disfrutarlo. Aunque este barrio es cada vez más famoso, aún puedes encontrar lugares auténticos donde sus pobladores pasan el tiempo conversando unos con otros. Aprovecha el recorrido para visitar el Panteón Nacional, algunas iglesias y por supuesto los miradores.

Feira da Ladra: curiosea en los puestos de antigüedades y recuerdos. Ojo, este mercadillo se pone únicamente los martes y los sábados a partir de las 9am.

Teatro Romano: fue construido en el siglo I A.C y se dice que tenía una capacidad de hasta 5 000 personas. El espacio fue abandonado en el siglo IV y fue hasta el terremoto de 1755 que se encontraron las ruinas, sin embargo, no le dieron importancia y se empezó a reconstruir la ciudad encima de ellas. Hoy en día es un museo, y aunque no es de los mejores que he visto, la vista que tiene es brutal y goza de unas pequeñas sillas para disfrutar del sol. Si solo quieres disfrutar de su terraza y echar un ojo rápido al museo, ve el domingo que la entrada es gratuita. 

Mouraira: barrio histórico, multicultural y cuna del fado. Aunque el origen del fado es algo confuso e incierto, los expertos concuerdan que fue aquí durante el siglo XIX. Aunque es de igual forma un barrio que se disfruta a pie y sin rumbo, no te puedes perder ciertas paradas importantes como Rua do Capelão en donde se encuentran los retratos de importantes cantantes portugueses y las Escadinhas de São Cristóvão con su colorido graffiti referente al Fado y a sus protagonistas. 

Todos los miradores: ¡los mejores paisajes se obtienen desde las alturas! La ciudad de Lisboa tiene miradores en diferentes puntos de la ciudad que te permitirán disfrutar su belleza desde otra perspectiva. 

Belém: un barrio que puedes recorrer en un día entero, situado al oeste de Lisboa. Aquí encuentras una gran cantidad de museos y de edificios declarados Patrimonio de la Humanidad. El claustro del Monasterio de los Jeronimos es una belleza y es un fiel ejemplo de la arquitectura manuelina (sí, la misma de la estación de trenes), seguido por la famosa  Torre de Belém que permitía controlar la entrada al puerto. 

Centro Cultural de Belém: el espacio más grande e importante dedicado al arte moderno. No solo cuenta con un importante museo, este espacio busca promover diversas artes como la danza, el teatro, la música, el cine y el diseño. 

Museo de la Electricidad y Maat: para entender la creación de la energía y su sincronía con el arte y la tecnología. El Museo de la Electricidad se encuentra en una antigua planta que conecta con el MAAT. A inicios del recorrido podrás ver las antiguas máquinas así como su funcionamiento y dar un recorrido por las calderas y otros espacio de la planta. El MAAT es una onda más moderna, con un impactante edificio al borde del río Tajo que simula una ola. Este museo está dedicado al arte contemporáneo y a la tecnología. La entrada a ambos edificios es de 9€.

Para ir a Belém y moverte por el resto de la ciudad, puedes adquirir un pase que funciona tanto para el tren, tranvía, metro y elevadores de la ciudad. El pase de 1 día cuesta 6.50€, pero si lo prefieres puedes tomar el de tres días por 14€, y puedes adquirirlo en las máquinas de la estación de trenes. 

DÓNDE COMER

  • Carapau de Corrida: auténtica taberna portuguesa para comer bien, con platillos hechos en casa, y disfrutar de una copa de vino. Precio promedio: 20€ por persona. Ubicación: Rua de São Bento, 67
  • Pastelería 1800: antes de llegar a la Praça das Amoreiras, te recomiendo parar por un pequeño postre en esta pastelería cuya especialidad es el uso del huevo en todas sus formas y sabores. Ubicación: Largo do Rato 7.
  • Gelato Nannarella: si andas por la zona y prefieres algo más refrescante esta auténtica heladería italiana no te decepcionará. Eso sí, ve con paciencia porque algunas veces la fila para que te atiendan es larguísima. Ubicación: Rua Nova da Piedade 64.
  • Rainha D’Amelia: básicamente aquí desayuné casi todos los días, ¡hay sucursales por todo Lisboa! Algunas de sus sucursales son mucho más auténticas, en todas la atención es buena y por tan solo 2€ tienes derecho a una pieza de pan y a un café.
  • Padaria do Bairrio: si prefieres un lugar un poco más fresa entonces para aquí. El pastel de nata y el pan de deus valen mucho la pena, el lugar es acogedor y perfecto para disfrutar de una taza de café y recargar energías.
  • Bruta Flor: mientras recorres Mouraira, puedes hacer una pausa es este coqueto restaurante/café. cuenta con opciones vegetarianas y otras no tanto pero todo saciará tu apetito. Precio promedio: 25€ por persona. Ubicación: Largo Severa 7A/B 
  • Espaço Espelho d’Agua: galería, cafetería y restaurante en Belém, junto al río Tejo. De diseño minimalista, este edificio está rodeado de un espejo de agua que hace referencia al río y cuyas esculturas le brindan vivacidad. Cada detalle está perfectamente cuidado y en días soleados puedes comer en la terraza y gozar de la vista perfecta. Ubicación:  Av. Brasilia, (entre el Museu Arte popular e Padrão dos descobrimentos), Belém.

  • Pastéis de Belém: ¡No puedes irte de Belém sin probar estos tradicionales pastéis! Se dice que la receta data de 1837 y viene directo del Monasterio de los dos Jerónimos, no sé bien que viene en ella pero su masa es ligera, cruje en cada mordida y tiene un relleno que desborda. 🤤 

  • Béco Cabaret Gourmet: se vale darse algunos lujos durante los viajes. Este es uno de los restaurantes del afamado chef portugués José Avillez, en el que fusiona un menú de especialidad con un ambiente estilo cabaret. Al frente de una puerta que parece estante de librería, el maestro de ceremonias te atiende y te conduce a una de las 12 mesas que tiene el lugar. Desde que llegas, el ambiente cabaretero de 1920 te hipnotiza. Una vez que pides tus bebidas, los platillos van llegando mientras disfrutas del espectáculo. Música que te hace bailar, reír y soñar en esa época de gala y belleza. Existen dos opciones para visitar este lugar, puedes reservar la cena junto con el show de 20:30 23:00 por 95€ (bebidas a parte) o presenciar únicamente un show mientras disfrutas de tus bebidas favoritas por 35€ por persona, en este modalidad empiezas a media noche y dura aproximadamente una hora. Para reservar y conocer los detalles de los boletos, te recomiendo entrar a su sitio web.  

DE COMPRAS

LxFactory: lo que era una antigua fábrica de textiles, hoy en día es un espacio para emprendedores y mentes creativas. Desde que llegas al lugar los sin fin de murales y expresiones artísticas te atrapan, en donde los jóvenes representan sus raíces y sus ganas de alzar la voz. Puedes recorrer cada uno de sus espacios para ver tiendas de diseño, comer algo en alguno de sus restaurantes y terminar la tarde en su afamada librería Ler Devagar. Ubicación: R. Rodrigues de Faria 103.

Cavalo De Pau: con casi 20 años, este local es una tienda de diseño con objetos y muebles personalizados, vintage, contemporáneos y algunas antigüedades. Una visita por la tienda te hará soñar con la nueva decoración de tu casa. Ubicación: Rua de São Bento 164.

Typographia: esta tienda no tiene nada de histórico o mágico, pero las playeras que venden están bien cool a un precio decente. A través de sus estampados, tratan de plasmar las costumbres y el estilo de vida de los Lisboetas de una forma más creativa. Ubicación: R. Augusta 93.

Claudia Chaves Atelier: para todas las viajeras que andan por aquí, este atelier será su perdición. Claudia hace su joyería con los elementos típicos de Portugal como son los azulejos o las sardinas, que de forma discreta combinan con cualquier prenda. Ubicación: Rua da Padaria 39.

Ok, tal vez necesites más de un fin de semana en Lisboa para recorrer  y llegar a conocer la ciudad pero te aseguro que vale la pena.

Creadora y Editora del blog Petite Touriste. A través de las palabras y la imagen busco recrear las sensaciones de cada uno de mis viajes.

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