Mazunte, el destino que sana el alma

Mazunte, el destino que sana el alma

Cuando hablamos de México y sus paradisíacas playas, lo primero que viene a nuestra mente es la Riviera Maya, y no por nada, lo cierto es que El Caribe tiene lo suyo, con clima perfecto, tonos turquesa y arena blanca… pero bueno, eso ya está en otro post. Esta vez, quiero platicarles de una playa del Pacífico que también tiene lo suyo y es conocida mundialmente: se trata de Mazunte, una de las mejores playas que nos ofrece el estado de Oaxaca, al sur del país.

Playa Mazunte es un lugar semi-virgen, con un mix de oleaje surfista y discreto para los nadadores; rodeado de selva. Al principio, este era el lugar predilecto para hippies, desértico y con buenas olas; pero gracias a los esfuerzos de los habitantes, se desarrollaron diferentes espacios para los turistas pero siempre con un enfoque ecológico. Poco a poco se fueron creando pequeños hoteles y restaurantes de materiales nobles como la palma y la madera, algunos más lujosos que otros pero sin perder la esencia del lugar y el respeto a la madre tierra.

El día empieza temprano, con el sol resplandeciente entrando por la ventana, un buen estiramiento, un traje de baño y vámonos. Ya sea que desayunes en el hotel o vayas a recorrer el pueblo en busca de un nuevo lugar. Son ya las 10am, la hora perfecta para tomar el sol, obtener ese color dorado de envidia; media hora de un lado, media hora del otro con pausa de tanto en tanto para darse un buen chapuzón. El sol está en su máximo, deberías resguardarte de él pero la curiosidad te gana y decides ir a explorar una playa vecina. ¿Será Zipolite, Puerto Escondido o Mermejita? ¿Cuál te falta?

El tiempo pasa y los días parecen durar el doble, por fin estás a punto de terminar ese libro que llevaba meses en pausa. Ves de nuevo la posición del sol y sabes que es hora de volver. Debes llegar a Punta Cometa, subir y caminar sin miedo de caer al acantilado porque sabes que el paisaje valdrá la pena. Y ahí, justo en la punta, dónde ves el choque de corrientes y bahías escondidas, encuentras tu lugar. De un lado, la luna tímida se va asomando, mientras el sol acelera el paso para desaparecer bajo nubes rosadas. Lugar tan sagrado para los aztecas. Agradeces al universo por la vida y las oportunidades. Cuando cae la noche, decides tomarte un baño que aquí la fiesta no termina…

=Cómo llegar=

Puedes volar a diferentes puntos como Oaxaca, Huatulco o Puerto Escondido y de ahí tomar la carretera que te dirige al lugar, ya sea que rentes un coche como lo hicimos nosotros o en camión.

 

Creadora y Editora del blog Petite Touriste. A través de las palabras y la imagen busco recrear las sensaciones de cada uno de mis viajes.

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