La Isla de Flores rodeada de templos y atardeceres de impacto

La Isla de Flores rodeada de templos y atardeceres de impacto

Después de casi una semana, llegamos al último destino, la Isla de Flores. Los viajeros llegan principalmente para visitar el sitio arqueológico de Tikal, pero si se quedan un par de días más encontrarán rincones hermosos.

La Isla de Flores, antiguamente llamada Tayasal, se encuentra al norte del país en el lago Petén Itza. Para llegar desde Guatemala City, puedes tomar un autobus que demora aproximadamente 12 horas o un avión. Nosotros al tener poco tiempo, tomamos el avión que sale a las 6:00am. Después de un buen desayuno y una vuelta rápida a la isla, estábamos listos para recorrer Tikal. Imaginar que más de cien mil personas vivieron en lo que ahora son alrededor de quinientos kilómetros cuadrados es irreal. Pero así es la historia de todas las civilizaciones antiguas, fragmentos de memoria que reconstruimos pero que siempre dejan espacio a la imaginación.

Describir este mundo maya me tomaría días y seguramente no llegaría a un resultado satisfactorio. Desde que llegas al lugar, sabes que has salido de tu territorio y la eterna vegetación que acompaña tus primeros pasos te recuerda que estás en tierra sagrada y debes respetarla. Les recomiendo empezar su recorrido tomando un tour, para entender los edificios, su posición y toda la historia detrás, una vez que haya concluido ahora sí pueden explorar por su cuenta y  a su ritmo, seguramente encontrarán nuevos rincones.

Lo que sí les puedo decir es que Tikal es mágico como la mayoría de los lugares de Guatemala, a pesar de ser un gran sitio arqueológico, de alguna manera logras encontrar paz y encontrarte a ti misma en los instantes que contemplas los templos y la vegetación desde lo alto. Más que tomar fotos en cualquier rincón, observa. Observa como es que se vivía ahí, desde los palacios y el juego de pelota hasta los centros ceremoniales en donde el sol y la luna se vuelven tus guías.

Eso sí, considera que realmente recorrer el lugar te tomará un día entero. Para llegar a Tikal, puedes contratar un shuttle que sale de la Isla de Flores, tu hotel te lo proporciona o en la calle también, dependiendo el horario que quieras. Nosotros tomamos “Servicios Turísticos Jiménez” cuya atención fue espléndida y nos permitió quedarnos más tiempo en el parque, por un costo de 100 quetzales. La entrada al parque tiene un costo de 150 quetzales por persona. Por último recuerden llevar agua, sombrero, bloqueador solar y algo que comer porque los restaurantes están en la entrada así que tendrían que recorrer todo de nuevo.

La Isla de Flores no tiene tanto encanto como otros pueblos coloniales. Ahí el tiempo transcurre lentamente en donde comer y caminar entre sus empedradas calles son tus actividades favoritas. Llevábamos varios días intensos de eternas caminatas y yo con una gripe que se resistía a partir, así que lo único que queríamos era descansar.

Es así como nuestro segundo día lo pasamos tomando el sol en La Playa. Un mini paraíso de agua cristalina que con los rayos del sol juega con diversos tonos turquesa. Para llegar a este lugar pregunta a cualquier barca, son 10 minutos desde la isla, aunque muchos querrán venderte el tour para recorrer cierta parte del lago. La entrada a la playa cuesta 5 quetzales y puedes estar el tiempo que quieran.

Puedes llevar tu propio picnic y comer en una de las tantas mesas que tienen o hacer como nosotros y dirigirse a Las Luciérnagas, un coqueto restaurante a la orilla del lago. Aunque la comida no es particularmente excepcional, el paisaje es hermoso y el lugar es ideal para disfrutar del resto del día finalizando en un asombroso atardecer.

La Isla de Flores se encuentra en una de las zonas mayas más importantes del país y si este es un tema que te apasiona, lo puedes explotar al máximo con los diversos sitios arqueológicos que hay por visitar. Dos de los que recomiendan más es Yaxhá (que no tiene excursiones diarias así que hay que organizarse para ir) y El Mirador, cuyo viaje implica 5 días de recorrido en ir y venir. ¡Una experiencia que muero por intentar pronto! La mayoría de los hoteles son caros para la calidad y los hostales se llenan muy rápido por lo que tendrán que reservar con antelación. Eso sí, si su presupuesto es alto, los hoteles de lujo los dejarán atónitos con sus habitaciones.

Creadora y Editora del blog Petite Touriste. A través de las palabras y la imagen busco recrear las sensaciones de cada uno de mis viajes.

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