Mahuahual, el más reciente paraíso de la Costa Maya

Mahuahual, el más reciente paraíso de la Costa Maya

¡En el mar la vida sí que es más sabrosa! Aunque Las Coloradas, Aké y Mérida nos enamoraron, era hora de dejar Yucatán para dirigirnos a Quintana Roo y su famosa Costa Maya. Destino: Mahahual.

Mahahual se encuentra a 3 horas y media de Valladolid, hacia Chetumal. Si van en coche, les recomiendo cargar gasolina en Valladolid, porque no habrá más estaciones hasta Felipe Carrillo Puerto (a unos 150 kms de distancia). Fuera de eso, la ruta es super tranquila, segura, verde y con personas que venden piñas de vez en cuando já.

Como lo mencioné en un principio, Mahahual se encuentra en el estado de Quintana Roo, es un pueblo pesquero que gracias a sus playas de arena blanca ha ganado popularidad entre los mexicanos. Además de sus aguas cristalinas, su mayor atractivo es la barrera de corral que rodea el lugar, hogar de miles de animales acuáticos. ¿Nada mal, verdad?

Nosotros llegamos poco después del medio día y aprovechamos para parar a comer en el malecón, antes de dirigirnos a nuestro Airbnb que estaba un poco en las afueras. Con los rayos del sol en su máximo esplendor sobre el mar, el Caribe Mexicano nos dio la mejor bienvenida. ¡Benditas vacaciones que te permiten comer frente al mar mientras juegas con la arena en tus pies!

Una vez en la que sería nuestra casita por dos días, decidimos quedarnos a descansar. A pesar de estar a unos 20 minutos del malecón, estábamos en un lugar privilegiado, con nuestra propia playa y terraza con vista al mar. Para nuestra mala suerte (no todos los viajes pueden ser perfectos), nos encontramos con una alga que rodeaba toda la costa. Al parecer, cada año sucede esto, con el calor del agua el alga se desprende y termina en nuestras playas 🙁 Aunque puedes nadar en algunas zonas, el paisaje queda algo arruinado. No se sabe bien cuando empieza ni cuando termina, pero los habitantes de la zona ya están acostumbrados y cada mañana limpian la playa para que los turistas no se vean afectados.

Así que a la mañana siguiente, decidimos regresar al malecón y pasar el día en esa playa. Al estar rodeada de arrecifes, se forma una pequeña alberca natural donde el alga no puede pasar. Después de emparejar el bronceado, tomamos un barquito para ir a conocer la famosa barrera de corral. Puedes hacerlo buceando o solo con snorkel, salen barcos de diferentes compañías cada media hora. Como ni Luigi ni yo sabemos bucear (aunque está en mis planes de vida aprender), optamos por la segunda opción.

Durante el recorrido sucedieron dos cosas importantes:

  1. Pude nadar a lado de unas enormes y majestuosas tortugas por primera vez. Además de admirar los corrales, los coloridos peces, conchas exóticas y otras bellezas marinas.
  2. Mi gopro murió así que no pude tomar más que dos fotos (segundo evento desafortunado del viaje).

Hace un par de años, Mahahual era considerado un paraíso oculto. Sin embargo, este secreto permaneció guardado poco tiempo y hoy en día es un importante destino turístico, que poco a poco tiene más recintos que ofrecer, desde hoteles hasta restaurantes de diversos precios. La última parada de nuestro viaje se encontraba bastante lejos, así que a la mañana siguiente, a las 5am, acompañados de los primeros rayos del sol, le dijimos adiós a nuestros momentos de paz absoluta…

Creadora y Editora del blog Petite Touriste. A través de las palabras y la imagen busco recrear las sensaciones de cada uno de mis viajes.

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