Un encuentro con La Malitzin

Un encuentro con La Malitzin

Empezar a subir montañas y volcanes no es nada sencillo, pero algo tiene el alpinismo que una vez que empiezas no lo puedes dejar, a pesar del sudor, del cansancio y de la eterna pelea entre tu cuerpo y tu mente. Supongo que es el darte cuenta de que puedes lograr lo que no creías, la conexión que se forma con tus compañeros que te motivan a dar esos últimos pasos cuando ya no puedes más, o simplemente es el paisaje y la sensación de libertad que te inunda al llegar a la cima.

Sea lo que sea, ¡bienvenidx a esta aventura! Después de subir el Nevado de Toluca y el Volcán Acatenango en Guatemala, estaba lista para un nuevo reto: La Malinche, a un par de horas de la Ciudad de México. Desde la carretera se visualiza y es un constante recordatorio de que está viva. Emoción y ansiedad te recorren el cuerpo, recuerdas que este volcán inactivo es una de las diez montañas más altas del país, y por un segundo vas a considerar no desafiarla.

Para disfrutar de La Malinche, existen dos opciones: llegar a la cima en 3 o 4 horas, o hacer una caminata por el bosque, ésta última es más sencilla y está enfocada en disfrutar de la flora y del paisaje.

LA CIMA

  • Sal temprano. El clima de Tlaxcala es lo más volátil del mundo, así como puede estar haciendo un calorón, puede comenzar a granizar de la nada -aún recuerdo los regaños de Luigi por ponerme a grabar mientras semejante tormenta se aproximaba a nosotros. Empezar a subir antes de las 8am es la opción más acertada.
  • Zapatos de montaña. Si bien no es imposible, el último pedazo de ascenso lo requiere ya que por cada paso que das, retrocedes medio por la arena. Si de plano no consigues estos zapatos, procura dar pasos cortos buscando siempre la zona más “firme” para poder avanzar.
  • Agua. El clima es bastante húmedo y pasas gran parte del tiempo en el bosque por lo que la deshidratación no es un tema. Lo mejor es considerar 1.5 L por persona.
  • Comida. Es importante tener los snacks ideales que te permitan recuperar la energía que vas perdiendo durante la actividad. Recuerda empacar un emparedado, nueces, frutos secos, un plátano y chocolate.
  • Guía. Nosotros, fuimos con un guía ya que no estábamos seguros de la ruta, pero ésta esta delimitada perfectamente. Sin embargo, un guía puede ser una buena opción en caso de que quieras explorar un poco más o no estés seguro de tu condición física.
  • Dónde empezar. Pregunta por el Centro Vacacional Malitzin, ahí podrás estacionar el auto y comenzar el ascenso.

 

cima malinche

CAMINATA

El segundo recorrido es más bien un encuentro con el lugar y la naturaleza. Caminando entre 3 y 5 horas, dependiendo de tu ánimo y tu energía. Durante el recorrido por las faldas de La Malinche, te encuentras con cañadas infinitas que te recuerdan la fragilidad del entorno, campos de maíz tapizando la región y árboles que custodian tu camino.

  • Comida. Puede ser la misma que para los que decidan hacer cima.
  • Agua. Al ser una actividad más tranquila, 1 L por persona es suficiente.
  • Tenis. Los que utilizas para correr quedan perfectos, solo considera que pueden quedar con algo de lodo por el recorrido que se hace.
  • Horario. Al ser un recorrido sin tanta altitud y más corto, puedes comenzar la caminata alrededor de las 10am.
  • Guía. Un guía para este recorrido es básico, ya que te puede llevar por zonas menos conocidas cuyos paisajes te enamoran. Te recomiendo llamarle a David, el guía que nos acompañó (las dos veces). Además de tener una plática súper amena, nos compartió secretos de la zona y sus habitantes, y comprendió perfectamente nuestras necesidades, logrando que cada momento fue indicado -además de guardar mi teléfono con su vida el día de la tormenta. Si quieres tomar el recorrido, solo debes marcarle o escribirle al: 55 3899-0216.

La Malinche

Por último, sea cual sea la ruta que decidas hacer, no olvides ponerte protector solar en la cara, tomar muchas fotos y llevar bolsas para guardar tu basura.

HOSPEDAJE

¿Y si para culminar tu experiencia te hospedas en una auténtica hacienda? La Hacienda de Santa Bárbara, también conocida como Casa Malinche, va a ser tu nuevo lugar favorito, a unos 30 minutos de la entrada a La Malinche. Desde que llegas te reciben con una gran sonrisa y con una gran antigua llave en la mano. Para llegar a tu habitación atraviesas un enorme portón de madera que encierra este edificio del siglo XVII. Tu habitación es modesta pero valoras el cariño y la atención que pusieron en cada detalle. Después de una larga y deliciosa ducha, decides tomar una pequeña siesta hasta que el aroma a especias te despierta. Sin pensarlo dos veces, te diriges a la cocina, en donde Doña Mary te recibe con algún ingrediente en las manos y te explica el menú de la noche -un tanto angustiada por no saber si es de tu agrado. ¡Te sorprende que en el precio de la habitación está incluido una cena tan vasta y el desayuno del día siguiente! La noche tiene un costo entre $1 500 y $2 000 pesos de acuerdo a la temporada, y puedes reservar por teléfono o directamente en Booking.

Hacienda Santa Barbara

Aún falta para la hora de la cena, así que decides ir al campanario de la capilla que se encuentra atrás, para ver el atardecer. Desde lo alto, admiras el tono naranja y rosado que cubre el campo. Así, frente a La Malinche, agradeces vivir un día tan mágico. Una imagen que quedará en tu memoria y con la que seguramente irás a dormir esa noche.

Creadora y Editora del blog Petite Touriste. A través de las palabras y la imagen busco recrear las sensaciones de cada uno de mis viajes.

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